viernes, 3 de noviembre de 2017

NOVENA A SAN MARTÍN DE TOURS

DÍA SEGUNDO DE LA NOVENA

Día 2º.- Martín, soldado del Imperio Romano.


Sepulcro de San Martín en Tours 

Tema: Martín soldado del Imperio romano. El padre de Martín era militar. El mismo Martín se encamina por esta profesión animado y estimulado por sus progenitores. Estamos en el s. IV y la vida militar de un imperio ya bien establecido tiene gran prestigio y facilita una vida acomodada para cualquier familia. Aunque, en el pensamiento cristiano, el oficio militar, visto como preparación para la guerra, no podía aceptarse. Recordemos al respecto los tres noes del cristianismo al imperio romano: No a la esclavitud, pues todos somos iguales en dignidad como hijos de Dios; no a la idolatrías, pues único es el Dios revelado por nuestro Señor Jesucristo; no a la guerra, no al “si vis pacem, para bellum”, pues el amor es el distintivo de los creyentes en Cristo.  Nosotros no queremos vivir en una Iglesia cerrada y autorreferencial. Como los primeros cristianos queremos apostar por una Iglesia con futuro, con una cultura vocacional de decisión y compromiso, “mirad como se aman”
 

Juan. 13, 34:Os doy un mandamiento nuevo: que os améis unos a otros igual que yo os he amado, amaos también entre vosotros”.

Interiorizamos la Palabra:La fuerza de las palabras de san Juan es enorme: “como el Padre me ha amado, así os he amado yo: permaneced en mi amor”. Es decir, en el amor que os tengo. Se trata de recibir el amor del Padre, de consentir en el amor de Jesús, que es “comunión” con Dios y permanecer siempre en esta adhesión a Cristo. Quien vive en Cristo, no podrá hacer otra cosa más que actuar como Él.

Contemplamos:
Se nos han roto los sostenes clásicos del amor en la sociedad actual: el matrimonio, la familia, el hogar, la buena vecindad, la amistad verdadera. Desconfiamos los unos de los otros. Yo y mis gustos se constituyen en norma de comportamiento. El amor auténtico de entrega y generosidad por la persona amada no se valora. Manda la ley del aprovechamiento.  Nos falta la unión con Dios en Cristo Jesús por el Espíritu: “permaneced en mí amor”.

Oramos:
“Señor, abre nuestros ojos para que conozcamos las necesidades de nuestros hermanos, inspíranos las palabras y las obras para confortar a los que están cansados y agobiados, siguiendo el ejemplo y mandato de Cristo”. Te lo pedimos por intercesión de San Martín, que renunció a las amas por amor, a ti que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén. (Cfr. Misal Romano, Plegaria eucarística por diversas necesidades. IV. Jesús Pasó haciendo el bien).

jueves, 2 de noviembre de 2017

NOVENA A SAN MARTÍN DE TOURS



DÍA PRIMERO DE LA NOVENA A SAN MARTÍN



Tema: Martín nace de noble familia militar pagana.

La Panonia es una antigua región de la Europa Central, limitada al norte por el río Danubio, que se extiende en gran parte por la actual Hungría y parcialmente por Croacia, Serbia, Bosnia-Herzegovina, Eslovenia, Austria y Eslovaquia. La región fue conquistada por Roma entre el 35 y el 10 a. C., fuertemente romanizada y convertida en frontera del Imperio romano con los pueblos bárbaros.
En estas tierras y en estos siglos del imperio romano nació Martín, hijo de un militar, que bajo los mandos de las legiones romanas viaja al norte de Italia, a la ciudad de Pavía, para prestar allí sus servicios al emperador de Roma.
Son tiempos de bonanza económica y la fe cristiana pasa de perseguida a ser tolerada; y de tolerada a ser la única religión del Imperio con los edictos de Milán y de Tesalónica. Los padres de Martín no eran cristianos, pero tampoco les preocupa grandemente la cuestión religiosa.    

Mateo 5, 9: “Dichosos los que trabajan por la paz, porque ellos se llamarán los hijos de Dios”.

Interiorizamos la Palabra:
La paz es orden, perfección, acabamiento. Es el don de Dios por excelencia. La verdadera paz sólo la da Dios. Pero el hombre debe trabajar día a día para establecerla. El camino es obrar en derecho y en justicia. La bienaventuranza de la paz y de la misericordia sitúa al hombre frente al prójimo necesitado de ayuda. Reconciliar a los hombres entre sí es trabajar por la paz: familias, vecinos, enfrentamientos políticos…

Contemplamos:
El siglo XXI se presenta cargado de violencia: atentados terroristas nunca imaginados, guerras de “primaveras árabes”, persecuciones religiosas, migraciones causadas por el hambre, la guerra, la persecución, la insolidaridad. Tanto es así que el papa Francisco habla de una tercera guerra mundial “a trozos”. Algo está cambiando en el mundo, pero no acertamos a discernir el camino de la paz y de la harmonía universal.

Oramos:
“Señor Jesucristo, que dijiste a tus apóstoles “la paz os dejo, mi paz os doy”, no tengas en cuenta nuestros pecados, sino la fe de tu Iglesia y, conforme a tu palabra, concédenos la paz y la unidad”. Te lo pedimos por intercesión de San Martín de Tours, a ti que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén. (Cfr. Misal Romano, Rito de la paz).

Conmemoración de los Fieles difuntos

Conmemoración de los Fieles difuntos





 La Santa Madre Iglesia, después de su solicitud para celebrar con las debidas alabanzas la dicha de todos sus hijos bienaventurados en el cielo, se interesa ante el Señor en favor de las almas de cuantos nos precedieron con el signo de la fe y duermen en la esperanza de la resurrección, y por todos los difuntos desde el principio del mundo, cuya fe solo en Dios conoce, para que, purificados de toda mancha de pecado y asociados a los ciudadanos del cielo, puedan gozar de la visión de la felicidad eterna (Elog. Del Martirologio Romano).


 Oración: Escucha con bondad, Señor, nuestras súplicas para que, al confesar nuestra fe en tu Hijo resucitado de entre los muertos, se afiance también nuestra esperanza en la futura resurrección de tus hijos.


Misa de difuntos en la S. I. Catedral presidida por el Sr. Obispo a las 20 horas.





miércoles, 1 de noviembre de 2017

Solemnidad de Todos los Santos

Solemnidad de todos los Santos

Festejamos a los Santos que están con Cristo en la gloria. En el gozo único de esta festividad, la Iglesia Santa, todavía peregrina en la tierra, celebra la memoria de aquellos cuya compañía alegra los cielos, recibiendo así el estímulo de su ejemplo, la dicha de su patrocinio y, un día, la corona del triunfo en la visión eterna de la divina majestad (elog. Del Martirologio Romano).




Oración: Dios todopoderoso y eterno, que nos has otorgado venerar en una misma celebración los méritos de todos los Santos, concédenos, por esta multitud de intercesores, la deseada abundancia de tu misericordia. 


Galerías de fotos: