martes, 23 de junio de 2026

Aniversario de la Dedicación de la Catedral Basílica de san Martín

 

SOLEMNIDAD DE LA DEDICACIÓN DE LA


 CATEDRAL BASÍLICA 


DE SAN MARTIÑO DE OURENSE


23 - 6 - 2026


 




La imagen más frecuente es la del templo de Jerusalén, y de la misma ciudad de Jerusalén, como lugar de la presencia de Dios en medio de su pueblo. Para nosotros, es fundamental el simbolismo cristológico: Cristo es el “santuario donde habita la plenitud de la divinidad”, el templo verdadero y definitivo, en el cual y con el cual los adoradores adoran al Padre. Es básico el simbolismo del altar. “El altar es Cristo”, decía una antigua catequesis de las ordenaciones.




Entre las muchas imágenes bíblicas, la más tradicional es la mantenida en la tradición romana como evangelio de la misa de la dedicación: la conversión de Zaqueo (cfr. Lc19, 1 – 10). Zaqueo tenía una casa, y su manera de vivir no era precisamente muy bien vista por el pueblo, probablemente con razón. Era rico y bajo en estatura, pero no puede negarse que también era ingenioso y ágil: podía subirse a un sicómoro. Y, sobre todo, quería ver a Jesús. Y es Jesús el que toma la iniciativa de ir a la casa de Zaqueo, cuando levanta los ojos a aquel sitio. Pero no todo está hecho. Zaqueo experimenta la fuerza salvadora de Jesús y manifiesta su propósito: “Mira, Señor, la mitad de mis bienes se la doy a los pobres, y si he defraudado algo a alguno, le restituiré cuatro veces más”. La palabra de Jesús lo explica todo: “Hoy ha sido la salvación de esta casa”.






Una iglesia es una casa hecha por hombres, pecadores como todos. Pero debe ser un lugar, a partir del cual, como en el caso de Zaqueo, los fieles aprenden a vivir una vida nueva, a compartir los bienes con los hermanos, a respetarlos.



 Una casa provisional: las iglesias no son el último destino de la asamblea cristiana. Son lugares donde esta asamblea se reúne en la tierra, mientras espera la gran reunión celestial, donde los fieles tenemos nuestra verdadera ciudadanía (cfr. Flp3, 20 – 21). El Salvador que esperamos, y que transformará nuestro pobre cuerpo en imagen del suyo, resucitado y glorioso, es aquel que está también entre nosotros, activo en la obra de la salvación, cuando nos reunimos en su nombre (Cfr. Pere Tena, Una casa, una mesa, un solo corazón, catequesis mistagógica sobre la dedicación de una iglesia)




sábado, 13 de junio de 2026

Vida Ascendente

 VIDA ASCENDENTE 

EN LA CATEDRAL BASÍLICA DE SAN

 MARTIÑO EN OURENSE

12 - VI - 2026


Encuentro Interdiocesano

Lugo – Mondoñedo – Compostela – Tui Vigo - Ourense

 

VIDA ASCENDENTE

“Yo nunca te olvidaré” Is. 19, 15





La nieve de los tiempos

Reposa en tu cabeza

Tu rostro y tu figura

Proclaman tu grandeza.

Tu marcha va marcando,

Como aquel gran atleta,

Saliste caminando

Para conseguir la meta (BIS)





VIDA ASCENDENTE CAMINO HACIA DIOS,

META SOÑADA, PREMIO AL AMOR,

HAY QUE VIVIR, HAY QUE LUCHAR

Y COMPARTIR, DARSE Y AMAR.




VIDA ASCENDETE, CAMINO HACIA DIOS,

META SOÑADA, PREMIO AL AMOR.

HAY QUE VIVIR, HAY QUE LUCHAR,

HAY QUE MORIR PARA RESUCITAR





EN LA VIDA ASCENDETE

CULTIVAS LA AMISTAD:

APÓSTOL QUE DEFIENDE

LA ESPIRITUALIDAD.






TU TIENES LA EXPERIENCIA

DE TUS AÑOS, LATENTE.

CAMINA EN LA VIVENCIA

JUNTO A LA VIDA ASCEDENTFE (BIS)




martes, 9 de junio de 2026

Mes del Sagrado Corazón

 

JUNIO: MES DEL SAGRADO CORAZÓN DE


 JESÚS

 



 

Adoramos el Corazón de Cristo porque es el corazón del Verbo encarnado, del Hijo de Dios hecho hombre. La imagen del Sagrado Corazón de Jesús nos recuerda el núcleo central de nuestra fe: todo lo que Dios nos ama con su Corazón y todo lo que nosotros, por tanto, le debemos amar. Jesús tiene un Corazón que ama sin medida. Y tanto nos ama, que quiere que nosostros correspondamos a  su amor infinito.

La Iglesia dedica todo el mes de junio al Sagrado Corazón de Jesús, con la finalidad de que los católicos lo veneremos, lo honremos y lo imitemos. Esto significa que debemos vivir este mes demostrándole a Jesús con nuestras obras que lo amamos, que correspondemos al gran amor que Él nos tiene y que nos ha demostrado entregándose a la muerte por nosotros, quedándose en la Eucaristía y enseñándonos el camino a la vida eterna.




Todos los días podemos acercarnos a Jesús o alejarnos de Él. De nosotros depende, ya que Él siempre nos está esperando y amando. Tener en casa o en el trabajo una imagen del Sagrado Corazón de Jesús, nos ayuda a recordar su gran amor y a imitarlo en este mes de junio y durante todo el año.


JACULATORIA: "SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS, EN VOS CONFÍO"