jueves, 23 de abril de 2026

Día 4º de la novena

 

NOVENA AL SANTO CRISTO DE OURENSE



Del 25 de abril al 3 de mayo

 

 



Día 4º de la novena

Por tu pasión y tu Cruz, bendito Cristo de Ourense. Ampáranos compasivo en la vida y en la muerte

 

La devoción al Santo Cristo, como tantas otras manifestaciones de religiosidad popular, pueden constituir un auténtico humanismo cristiano que afirma la radical dignidad de toda persona, establece una fraternidad fundamental, enseño a encontrar la naturaleza y a comprender el trabajo y proporciona razones para la alegría y el humor, aún en medio de una vida dura.

El papa León nos dice que "La vida cristiana no se vive en aislamiento, como si fuera una aventura intelectual o sentimental, confinada en nuestra mente y en nuestro corazón. Se vive con los demás, en un grupo, en una comunidad, porque Cristo resucitado se hace presente entre los discípulos reunidos en su nombre"

Pidamos a Cristo que nos acoge a todos y en él somos introducidos en la fraternidad que Él inaugura, que vivamos intensamente la realidad comunitaria, ínsita a nuestra fe, en la comunión de la Iglesia.

 

“Por tu pasión y muerte de cruz, bendito Cristo de Ourense, ampáranos en la vida y en la muerte”. Pidamos al Santo Cristo de Ourense por nuestras intenciones y por las intenciones de toda la Iglesia.

Momento de silencio:

Oh Dios – que quisiste – que tú amantísimo Hijo – sufriese por nosotros – el suplicio de la Cruz – para arrojar de nosotros – la tiranía del enemigo – concédenos a tus siervos – conseguir – la gracia de la resurrección. Por Cristo Nuestro Señor - AMÉN.

Día 3º de la novena

 

NOVENA AL SANTO CRISTO DE OURENSE

 

Del 25 de abril al 3 de mayo




Día 3º de la novena

Por tu pasión y tu Cruz, bendito Cristo de Ourense. Ampáranos compasivo en la vida y en la muerte

Con diferencia a otras religiones en las que el tiempo se opone a Dios y a la salvación, en la fe cristiana es el medio a través del cual Dios se sirve para encarnarse y para revelar su gracia.

Hay un doble movimiento: desde la creación hasta el pueblo elegido y de Cristo, Pastor y puerta de las ovejas, a través de la Iglesia, a toda la humanidad. Contemplemos hoy al Cristo con los brazos abiertos en la Cruz que se ha introducido en el mundo y en el tiempo, lugar teológico de la salvación, que nos está esperando para introducirnos en su Redención.

 


“Por tu pasión y muerte de cruz, bendito Cristo de Ourense, ampáranos en la vida y en la muerte”. Pidamos al Santo Cristo de Ourense por nuestras intenciones y por las intenciones de toda la Iglesia.

Momento de silencio:

Oh Dios – que quisiste – que tú amantísimo Hijo – sufriese por nosotros – el suplicio de la Cruz – para arrojar de nosotros – la tiranía del enemigo – concédenos a tus siervos – conseguir – la gracia de la resurrección. Por Cristo Nuestro Señor - AMÉN.

miércoles, 22 de abril de 2026

Día 2º de la novena

 

NOVENA AL SANTO CRISTO DE OURENSE


Del 25 de abril al 3 de mayo

 


Día 2º de la novena

Por tu pasión y tu Cruz, bendito Cristo de Ourense. Ampáranos compasivo en la vida y en la muerte

 

Los milagros de Jesús en su vida física fueron ocasión para que los enemigos y discípulos pudieran comprender a Jesús y el tránsito de la autoridad profética a su realidad divina a través de su poder extraordinario.

Un poder que, como nos recordaba Benedicto XVI: El pastor de todos los hombres, el Dios vivo, se ha hecho él mismo cordero, se ha puesto de la parte de los corderos, de los que son pisoteados y sacrificados. Precisamente así se revela Él como el verdadero pastor: "Yo soy el buen pastor Yo doy mi vida por las ovejas", dice Jesús de sí mismo (Jn 10, 14s.). No es el poder el que redime, sino el amor. Éste es el distintivo de Dios: Él mismo es amor. ¡Cuántas veces desearíamos que Dios se mostrara más fuerte! Que actuara duramente, derrotara el mal y creara un mundo mejor. Todas las ideologías del poder se justifican así, justifican la destrucción de lo que se opondría al progreso y a la liberación de la humanidad. Nosotros sufrimos por la paciencia de Dios. Y, no obstante, todos necesitamos su paciencia. El Dios, que se ha hecho cordero, nos dice que el mundo se salva por el Crucificado y no por los crucificadores. El mundo es redimido por la paciencia de Dios y destruido por la impaciencia de los hombres

 

“Por tu pasión y muerte de cruz, bendito Cristo de Ourense, ampáranos en la vida y en la muerte”. Pidamos al Santo Cristo de Ourense por nuestras intenciones y por las intenciones de toda la Iglesia.

Momento de silencio:

Oh Dios – que quisiste – que tú amantísimo Hijo – sufriese por nosotros – el suplicio de la Cruz – para arrojar de nosotros – la tiranía del enemigo – concédenos a tus siervos – conseguir – la gracia de la resurrección. Por Cristo Nuestro Señor - AMÉN.

Día 1º de la novena

 

NOVENA AL SANTO CRISTO DE OURENSE


Del 25 de abril al 3 de mayo

 

 


Día 1º de la novena

Por tu pasión y tu Cruz, bendito Cristo de Ourense. Ampáranos compasivo en la vida y en la muerte

 

León XIV nos dice: «Comienzo del Evangelio de Jesucristo, Hijo de Dios»: así san Marcos titula su Evangelio, resumiendo todo su mensaje precisamente en el signo de la filiación divina de Jesucristo. Del mismo modo, el apóstol Pablo sabe que está llamado a anunciar el Evangelio de Dios sobre su Hijo muerto y resucitado por nosotros (cf. Rm 1,9), que es el "sí" definitivo de Dios a las promesas de los profetas (cf. 2 Co 1,19­20). En Jesucristo, el Verbo que era Dios antes de los tiempos y por medio del cual todo fue hecho —recita el prólogo del Evangelio de san Juan—, «se hizo carne y habitó entre nosotros» (Jn 1,14). En Él, Dios se ha hecho nuestro prójimo, de modo que todo lo que hagamos a cada uno de nuestros hermanos, a Él se lo hacemos (cf. Mt 25,40)

Los evangelios son los grandes "catecismos" de las primeras comunidades cristianas escritos para el anuncio, para la transmisión de la fe en la catequesis y para participar en las celebraciones litúrgicas. No pretenden realizar una fotografía de Jesús sino un retrato, una imagen interpretada y meditada. Con San Marcos hoy contemplemos, en este primer día de la novena, a Jesucristo como el Hijo de Dios.

 

“Por tu pasión y muerte de cruz, bendito Cristo de Ourense, ampáranos en la vida y en la muerte”. Pidamos al Santo Cristo de Ourense por nuestras intenciones y por las intenciones de toda la Iglesia.

Momento de silencio:

Oh Dios – que quisiste – que tú amantísimo Hijo – sufriese por nosotros – el suplicio de la Cruz – para arrojar de nosotros – la tiranía del enemigo – concédenos a tus siervos – conseguir – la gracia de la resurrección. Por Cristo Nuestro Señor - AMÉN.