100 años del Domund
18 de octubre de 2026
«Uno en Cristo,
unidos en la misión»
Resumen del Mensaje del papa
León XIV
El próximo 18 de octubre
celebramos el DOMUND, el Domingo Mundial de las Misiones. Este año tiene un
significado especial: se cumplen cien años de esta Jornada, que nos recuerda
que todos estamos llamados a llevar la alegría del Evangelio al mundo.
El papa León XIV nos
propone un lema muy hermoso: «Uno en Cristo, unidos en la misión». Es una
invitación a sentirnos más unidos a Jesús, a vivir como hermanos y a compartir
con los demás la alegría de nuestra fe.
1. Vivir cada día más cerca
de Jesús
Ser cristiano es, ante
todo, caminar junto a Jesús, escuchar su Palabra y procurar que su manera de
vivir vaya inspirando nuestra propia vida.
La oración, la misa, el
rosario y nuestras devociones nos ayudan a mantener viva esa amistad con el
Señor. Y esa amistad va dando sus frutos en nuestra manera de tratar a los
demás: con más paciencia, con comprensión, con generosidad y con un corazón dispuesto
a perdonar.
Cuando procuramos vivir
unidos y ayudarnos unos a otros, nuestra comunidad se convierte en un hermoso
testimonio del amor de Jesús.
2. Todos podemos ser
misioneros
Cuando hablamos de las
misiones, pensamos con admiración en tantos sacerdotes, religiosas y laicos que
han dejado su tierra y su familia para anunciar el Evangelio en países lejanos,
muchas veces en medio de grandes dificultades.
El Papa agradece su entrega
y nos invita a acompañarlos con nuestra oración y nuestra ayuda.
Pero la misión también está
muy cerca de nosotros. Se encuentra en la vida de cada día, en nuestra familia,
entre los vecinos y en nuestra comunidad.
A veces son gestos
pequeños, casi sin importancia a nuestros ojos, pero pueden significar mucho
para quien los recibe.
Para ser misioneros no
necesitamos hacer cosas extraordinarias; basta con procurar que el amor de
Jesús llegue a las personas que encontramos en nuestro camino.
3. Compartir el amor que
hemos recibido
El centro del mensaje del
Papa es el amor de Dios, que Jesús nos ha mostrado con su vida, con sus
palabras y con su entrega por todos nosotros.
Ese amor es un regalo que
hemos recibido y que estamos invitados a compartir.
Por eso, el DOMUND nos
anima a rezar por los misioneros, a pedir al Señor que siga llamando a personas
dispuestas a dedicar su vida al Evangelio y a colaborar con nuestra aportación
económica.
El Papa recuerda de manera
especial a san Francisco de Asís, de cuya muerte se cumplen ochocientos años.
Su vida nos invita a acercarnos a Jesús con sencillez, a descubrir la presencia
de Dios en los pobres y a tratar con respeto y cariño a todas las criaturas.
Su ejemplo puede ayudarnos
a preguntarnos serenamente: ¿cómo puedo hacer un poco más felices a quienes
viven conmigo? ¿A quién puedo ofrecer mi compañía? ¿Qué pequeño gesto de bondad
puedo tener hoy?
Una invitación a caminar
juntos
Queridos hermanos: El
Domund es una ocasión para renovar nuestra fe y recordar que todos formamos
parte de una misma Iglesia, llamada a anunciar el amor de Dios.
Procuremos que en nuestras
familias haya cada día un poco más de comprensión; que nuestras parroquias sean
lugares de encuentro y amistad; y que quienes se acerquen a nosotros encuentren
una palabra amable, una mano tendida o una compañía que les haga bien.
Todos podemos colaborar en
la misión: con nuestra oración, con nuestra generosidad y con los pequeños
gestos de amor de cada día.
Pidamos a la Virgen María,
Reina de las Misiones, que acompañe a los misioneros y nos ayude a vivir cada
vez más unidos a Jesús y entre nosotros.
Que nuestra vida, con sus
sencillos gestos de bondad, ayude a otros a descubrir cuánto nos quiere Dios.
Esa es la misión que el Señor confía a todos sus hijos.
En este DOMUND, recemos por
los misioneros, agradezcamos su entrega y colaboremos generosamente en la
colecta. Nuestra ayuda, unida a la de tantos otros, puede hacer mucho bien en
las tierras de misión.


.jpg)





