viernes, 24 de abril de 2026

Misas y Confesiones


MISAS Y CONFESIONES 

DURANTE LA NOVENA

2026




 


Día 9º de la novena. Fiesta del Santo Cristo

 

NOVENA AL SANTO CRISTO DE OURENSE


Del 25 de abril al 3 de mayo




Día 9º de la novena: fiesta del Santo Cristo de Ourense

Por tu pasión y tu Cruz, bendito Cristo de Ourense. Ampáranos compasivo en la vida y en la muerte

La Exhortación apostólica Dilexit nos enseña: "El Crucificado es el Resucitado. Estas llagas son signo de la injusticia y de la crueldad humana, es decir, de nuestros pecados y del perdón de Dios. Jesús conserva las llagas no como heridas infectadas que causan dolor, sino encendidas en amor. Jesús conserva estas llagas para siempre porque está lleno de amor que le llevó a la muerte por nuestros pecados. La herida del costado, de la que sale sangre y agua, sigue siendo la prueba de que él es la fuente de la vida. Así podremos nosotros conservar el recuerdo de lo perdonado".

 

“Por tu pasión y muerte de cruz, bendito Cristo de Ourense, ampáranos en la vida y en la muerte”. Pidamos al Santo Cristo de Ourense por nuestras intenciones y por las intenciones de toda la Iglesia.

 

Momento de silencio:

Oh Dios – que quisiste – que tú amantísimo Hijo – sufriese por nosotros – el suplicio de la Cruz – para arrojar de nosotros – la tiranía del enemigo – concédenos a tus siervos – conseguir – la gracia de la resurrección. Por Cristo Nuestro Señor - AMÉN.

Día 8º de la novena

 

NOVENA AL SANTO CRISTO DE OURENSE


Del 25 de abril al 3 de mayo




 Día 8º de la novena

Por tu pasión y tu Cruz, bendito Cristo de Ourense. Ampáranos compasivo en la vida y en la muerte

Hermanos, Jesús nos dice hoy una palabra que lo cambia todo: «Quien me ha visto a mí ha visto al Padre». Dios no es lejano. No es desconocido. Tiene rostro. Y ese rostro es Jesucristo. Mirando a Cristo aprendemos cómo es Dios: cercano, compasivo, misericordioso, entregado. Un Dios que no se impone, sino que se da. Y esa entrega alcanza su plenitud en la Cruz.

Jesucristo, el Señor, ha venido a comunicarnos la vida nueva que brota de la Cruz. No es una idea, no es un símbolo: es una vida real, que se nos ofrece.

Si permanecemos en su amor, Él permanece en nosotros. Y entonces nuestra vida cambia. Se convierte en templo de Dios. Su amor nos ilumina, transforma nuestra manera de pensar y de actuar, se abre a los demás y alcanza cada situación de nuestra vida.

Por eso, la devoción al Santo Cristo no es solo mirar una imagen. Es dejarnos transformar por ese amor que contemplamos. Es aprender a vivir desde la Cruz, con un amor que se entrega, que perdona y que salva.

Como nos recuerda el papa León XIV, Cristo se hace presente en medio de la comunidad. Y es ahí donde esa vida nueva se hace visible y concreta.  Hoy se nos pide algo claro: no quedarnos en una fe superficial. Vivir la vida nueva que Cristo nos da.

 

“Por tu pasión y muerte de cruz, bendito Cristo de Ourense, ampáranos en la vida y en la muerte”. Pidamos al Santo Cristo de Ourense por nuestras intenciones y por las intenciones de toda la Iglesia.

 

Momento de silencio:

Oh Dios – que quisiste – que tú amantísimo Hijo – sufriese por nosotros – el suplicio de la Cruz – para arrojar de nosotros – la tiranía del enemigo – concédenos a tus siervos – conseguir – la gracia de la resurrección. Por Cristo Nuestro Señor - AMÉN.

Día 7º de la novena

 

NOVENA AL SANTO CRISTO DE OURENSE


Del 25 de abril al 3 de mayo




 Día 7º de la novena

Por tu pasión y tu Cruz, bendito Cristo de Ourense. Ampáranos compasivo en la vida y en la muerte

Jesús se ha hecho solidario de los que sufren e incorpora el sufrimiento a la identidad cristiana. No pide que seamos unos resignados, sino que estemos disponibles para aceptar lo que nos hace partícipes en el Misterio Pascual.

León XIV nos dice: "El buen samaritano, en efecto, es sobre todo imagen de Jesús, el Hijo eterno que el Padre envió en la historia precisamente porque ha mirado a la humanidad sin pasar de largo; con ojos, con corazón, con entrañas de conmoción y compasión. Así como aquel hombre del Evangelio bajaba de Jerusalén a Jericó, la humanidad descendía a los abismos de la muerte y, aún hoy, a menudo debe lidiar con la oscuridad del mal, con el sufrimiento, con la pobreza y con la absurdidad de la muerte. Pero Dio.,, nos ha mirado con compasión, Él mismo ha querido recorrer nuestro camino, descendió en medio de nosotros y, en Jesús, buen samaritano, ha venido a sanar nuestras heridas, derramando sobre nosotros el aceite de su amor y de su misericordia"

Pidamos, contemplando a Cristo, que como Él aceptemos los sufrimientos de la vida y seamos bálsamo para el sufrimiento de los hermanos.

 

“Por tu pasión y muerte de cruz, bendito Cristo de Ourense, ampáranos en la vida y en la muerte”. Pidamos al Santo Cristo de Ourense por nuestras intenciones y por las intenciones de toda la Iglesia.

 

Momento de silencio:

Oh Dios – que quisiste – que tú amantísimo Hijo – sufriese por nosotros – el suplicio de la Cruz – para arrojar de nosotros – la tiranía del enemigo – concédenos a tus siervos – conseguir – la gracia de la resurrección. Por Cristo Nuestro Señor - AMÉN.