sábado, 7 de noviembre de 2026

INVITACIÓN

 


Día 6º de la novena

 


Día 6º de la novena

Martín, Obispo de Tours

 


HIMNO DE LA NOVENA

Martín, alma de apóstol, que aceptaste morir,

ansiando el premio de la gloria:

vivir, si no, por bien de tus hermanos:

alienta nuestra fiesta en tu memoria.

 

Rechaza las insidias del Maligno,

renueva tus prodigios y favores,

el rostro de la Iglesia purifica,

dirige la labor de sus Pastores.

 

Del caos triunfador y una y mil veces,

levanta a los que yacen en pecado,

revístenos de amor y de justicia,

así como vestiste al marginado.

 

Redunde en alabanza de tu gloria

un nuevo florecer de vocaciones.

Infúndenos la fe que profesaste,

vertida en pensamientos y en acciones. Amén.

 

 


Tema: Martín elegido obispo de Tours. "Con la espada podía vencer a los enemigos materiales. Con la Cruz estoy derrotando a los enemigos espirituales"

Tours fue una ciudad importante desde la época de los galos como lugar de paso gracias a los puentes sobre el río Loira. Los galos que habitaban en este sitio se llamaban turonos y fueron ellos quienes dejaron su nombre a la ciudad (Civitas Turonorum). Una de las personalidades más notables fue Martín de Tours, según nos cuenta Gregorio de Tours del siglo VI en su Historia de los Francos. San Martín llegó a ser Obispo, no por voluntad propia, sino por aclamación popular. En aquel tiempo era normal que para la elección de obispos se fijasen en los monasterios en donde estaban los mejor formados y los más avezados en la vida espiritual para poder enseñar, santificar y gobernar al Pueblo de Dios con el servicio del amor y la caridad solidaria para con todos y de forma especial para con los más necesitados. La vida pastoral del obispo Martín se caracterizó por la evangelización y la transformación de las costumbres paganas, combatiendo las teorías gnósticas y maniqueas de Prisciliano y de Arrio. Martín condena las herejías, pero perdona a los herejes.

 

Juan 10, 11- 14: “Yo soy el buen Pastor. El buen pastor da la vida por las ovejas; el asalariado, que no es pastor ni dueño de las ovejas, ve venir al lobo, abandona las ovejas y huye; y el lobo hace estrago y las dispersas; y es que a un asalariado no le importan las ovejas. Yo soy el buen Pastor, que conozco a las mías y las mías me conocen”.

 

Contemplamos:

El papa Francisco señala un nuevo estilo episcopal para una Iglesia en salida a las periferias de la existencia humana: de servicio al pueblo de Dios, de vida entregada a los fieles, del pastor que anima e ilusiona a los suyos, del padre lleno de misericordia, que disculpa y perdona. Pero no de palabra, sino de obra. San Agustín define el ministerio episcopal como amoris officium: “El Obispo, cuando enseña, al mismo tiempo santifica y gobierna el Pueblo de Dios; mientras santifica, también enseña y gobierna; cuando gobierna, enseña y santifica” (Juan Pablo II, Pastoris Gregis.9)

 

Padre nuestro, que estás en el cielo…

Oramos: “Señor Dios nuestro, que infundiste en San Martín de Tours espíritu de verdad y amor para apacentar a tu pueblo, concede a cuantos celebramos su memoria crecer en santidad, imitando su ejemplo”. Por Cristo nuestro Señor. (Cfr. Misal Romano, Común de Pastores).



Bendigamos al Señor. Demos gracias a Dios.


Día 5º de la novena

 


Día 5º de la novena

 Martín, monje con Hilario de Poitiers.

 


HIMNO DE LA NOVENA

Martín, alma de apóstol, que aceptaste morir,

ansiando el premio de la gloria:

vivir, si no, por bien de tus hermanos:

alienta nuestra fiesta en tu memoria.

 

Rechaza las insidias del Maligno,

renueva tus prodigios y favores,

el rostro de la Iglesia purifica,

dirige la labor de sus Pastores.

 

Del caos triunfador y una y mil veces,

levanta a los que yacen en pecado,

revístenos de amor y de justicia,

así como vestiste al marginado.

 

Redunde en alabanza de tu gloria

un nuevo florecer de vocaciones.

Infúndenos la fe que profesaste,

vertida en pensamientos y en acciones. Amén.

 


 

Tema: Martín monje y fundador de monasterios: "Fui soldado por obligación y por deber, y monje por inclinación y para salvar mi alma"

Pronto prendió en la Iglesia la sed del monacato como pedagogía concreta para ir al encuentro del Señor en pobreza, castidad y obediencia, en silencio y en comunidad. “Huir del mundo” para vivir en plenitud: “sola una cosa es necesaria, y María ha escogido la mejor parte y no se la quitaran” (Lc. 10, 42).  En contacto con San Hilario de Poitiers Martín descubre el valor de la vida monacal, la importancia de una entrega al Señor, plena y generosa, en pobreza, en comunidad de vida, en oración y silencio. Hombre de mundo, pero con fino sentido de la espiritualidad de consagración a Dios y en Dios a los hermanos. La oración, el silencio, la Lectio Divina, la consagración a Dios son elementos que constituyen el alma de la Iglesia y que Martín cultiva para sí, para sus monjes y para los fieles de Tours en la Francia de aquellos tiempos.

 

Lucas 18, 22.

“Te falta todavía una cosa; vende todo lo que tienes y reparte entre los pobres, y tendrás tesoro en los cielos; y ven, sígueme”.

 

Contemplamos:

En nuestros días no funciona la cultura vocacional entre los más jóvenes. Las personas consagradas, los sacerdotes, las familias han perdido fuelle; no se atreven a hacer planteamientos vocacionales serios y menos a proponérselos a las nuevas generaciones. Seguir al Señor por el camino de la pobreza, castidad y obediencia no es camino fácil. Con todo, si alguien siente la llamada, busque aproximarse a la hospedería de algún monasterio para pasar unos días llenos de paz y vida espiritual.

 

Padre nuestro, que estás en el cielo…

 

Oramos: “Señor, que nos diste a tu Hijo, hecho carne, que nos comunicó tus palabras y nos llamó para que te siguiéramos; Él que  es el camino que nos conduce a ti, la verdad que nos hace libres, la vida que nos colma de alegría”. Te pedimos por intercesión de San Martín de Tours que nunca falten en tu Iglesia las vocaciones de especial consagración. Por Cristo nuestro Señor. Amén. (Cfr. Misal Romano, Plegaria Eucarística III. Jesús, camino hacia el Padre).



Bendigamos al Señor. Demos gracias a Dios.

 


Día 4º de la novena

 

Día 4º de la novena

 Martín se convierte al cristianismo

 


HIMNO DE LA NOVENA

Martín, alma de apóstol, que aceptaste morir,

ansiando el premio de la gloria:

vivir, si no, por bien de tus hermanos:

alienta nuestra fiesta en tu memoria.

 

Rechaza las insidias del Maligno,

renueva tus prodigios y favores,

el rostro de la Iglesia purifica,

dirige la labor de sus Pastores.

 

Del caos triunfador y una y mil veces,

levanta a los que yacen en pecado,

revístenos de amor y de justicia,

así como vestiste al marginado.

 

Redunde en alabanza de tu gloria

un nuevo florecer de vocaciones.

Infúndenos la fe que profesaste,

vertida en pensamientos y en acciones. Amén.

 

 

Tema: Martín se convierte al cristianismo. "Hasta ahora te he servido como soldado. Déjame de ahora en adelante servir a Jesucristo propagando su santa religión"

Martín se educa en Pavía, en el norte de Milán, y acompaña a sus condiscípulos y amigos que frecuentan las catequesis en el catecumenado, preparándose para recibir los sacramentos de la iniciación cristiana. Sus padres no son favorables a tales aficiones de Martín, pero tampoco se oponen. El bienestar reinaba en el hogar de Martín, sus padres tenían buena posición social, lo religioso no les preocupaba grandemente. Y, Martín, dejándose guiar por sus compañeros, encuentra en el ambiente de amistad y búsqueda juvenil, a Jesús de Nazaret, el único que puede dar sentido a toda una vida. ¡Qué bueno sería que la familia viviera comprometida en la trasmisión de la vida corporal y en la transmisión de la vida espiritual a los hijos! La familia, como transmisora de la fe, debe tener un apartado especial en la pastoral de la Iglesia diocesana.

 


Hechos 2: 42. 44.

“Eran constantes en escuchar la enseñanza de los apóstoles, en la vida común, en la fracción del pan y en las oraciones… Los creyentes vivían todos unidos y lo tenían todo en común”.

 

Contemplamos:

Generalmente las familias se esmeran en la preparación de sus hijos para un futuro profesional. La fe por desgracia ocupa poco espacio en sus preocupaciones. Hoy nos acostumbramos a ver como muchos abandonan la práctica religiosa y se alejan de la Iglesia. Nos duele sobre todo la juventud que se nos va. Comprendemos que lo de siempre no sirve pastoralmente hablando. Pero comprobamos también cómo el Espíritu rejuvenece a la Iglesia con nuevos movimientos, nuevos grupos, nuevas asociaciones. Con su fuera y nuestro testimonio podemos crear un nuevo estilo de vida.    

 

Padre nuestro, que estás en el cielo…

 

Oramos:

“Señor, que compartiste en todo nuestra condición humana menos el pecado y anunciaste la salvación a los pobres, la liberación a los oprimidos y a los afligidos el consuelo”, concédenos por intercesión de San Martín de Tours la gracia de convertirnos y creer en el Evangelio. Te lo pedimos a ti que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén. (Cfr. Misal Romano, Plegaria Eucarística IV).

 


Bendigamos al Señor. Demos gracias a Dios.